Investigaciones y reacción del ministro Moro

La investigación del caso empezó a manos de la Policía Civil (similar a la PDI chilena) de Río de Janeiro, hasta que el comisario Leonardo Salgado, del Departamento de Homicidios de la Secretaría de Seguridad afirmó que “todo indica que los soldados confundieron el auto con el de delincuentes y lo atacaron”, según reporta la Revista Fórum.

Recién el martes (9/4), el Ejército asumió las riendas del caso, asegurando que los nueve militares responsables por el ataque estaban detenidos preventivamente en un cuartel de la ciudad y que los hechos serían investigados y juzgados por la Justicia Militar.

En la noche del mismo martes, el ministro de Justicia, Sérgio Moro (el mismo que ganó notoriedad en el país por haber condenado al ex-presidente Lula da Silva), en una entrevista a un talk show del canal Globo, dijo lamentar lo ocurrido, pero afirmó que “es algo que puede pasar” (a partir del minuto 1:45 ).

El problema para Moro es que el caso abrió una discusión sobre uno de sus proyectos emblemáticos, el llamado “paquete anticrimen”, que tiene como uno de sus propuestas excusar a agentes policiales y militares que maten a un delincuente o incluso a un sospechoso, si se encuentran en situación de “legítima defensa o tomados por violenta emoción” (sí, el texto habla en “violenta emoción”, y hay fuertes debates entre los juristas brasileños sobre cómo caracterizar eso judicialmente). En la entrevista, Moro alega que “por lo que me han informado, en este caso no hubo una situación de legítima defensa ni de violenta emoción, por lo que no creo que se debería cuestionar (su proyecto) tomando como base este caso, nada que ver”. Sin embargo, hay que recordar que en un principio el Ejército sí trató de imponer un relato de que el ataque fue una confrontación, que también fue atacado, y sólo abandonó esa versión debido a que los videos de los vecinos comprobaron que eso no era cierto.

Moro también confirmó que las investigaciones y posibles sanciones del caso quedarán en el ámbito de la Justicia Militar. Sin embargo, el abogado experto en derechos humanos João Tancredo, que se puso a disposición de la familia, ha solicitado el traslado del caso a un tribunal civil, alegando que las penas en la Justicia Militar suelen ser darlos de baja o un alejamiento temporario del servicio.

El silencio de Bolsonaro

Otra de las polémicas con respecto al caso fue el silencio del presidente Jair Bolsonaro. Ex-capitán del Ejército, el mandatario no emitió comentarios sobre la tragedia, ni oficiales ni a través de sus redes sociales, pese a ser conocido por su intensa actividad, sobretodo en twitter.

De hecho, más que por el silencio, las críticas empezaron a llegar a él cuando publicó este jueves (11/4) un mensaje solidarizando con el presentador de televisión Danilo Gentili, condenado por la Justicia por hacer chistes ofensivos y con garabatos contra la diputada feminista Maria do Rosário. Bolsonaro reclamó que el “comediante”, que es su amigo personal, “ejerció su derecho a la libre expresión de la cual por veces yo también soy blanco, pero comprendo que son bromas que son parte del juego, algo que infelizmente vale para algunos pero no para otros”.

Cabe recordar,  que la diputada Maria do Rosário fue a quien Bolsonaro amenazó con que “no te voy a violar porque no mereces tanto”, por lo que también es blanco frecuente de burlas y amenazas de figuras y grupos bolsonaristas.

La mayor parte de las críticas por el apoyo dado a Gentili se basó en el contraste de esta declaración con el silencio del presidente a la tragedia que mató al músico Evaldo dos Santos, aunque fuera para solidarizar con el dolor de la familia. Entre las muchas declaraciones de rechazó a la postura del mandatario estuvo el tuit de la líder comunista Manuela D´Ávila, candidata a vice-presidenta con Fernando Haddad en 2018 (fórmula que perdió el ballotage contra Bolsonaro).

“Cuando se trata de justificar y solidarizar con quienes cometen crimen y lo hacen pasar por comedia Bolsonaro se manifiesta rapidito. Pero si hay que solidarizar con la familia de un trabajador que murió víctima del Estado con 80 disparos, se queda callado”, criticó D´Ávila.

Tras seis días de silencio, Bolsonaro finalmente se refirió al caso, en una conferencia de prensa tras la inauguración de un aeropuerto en la ciudad de Macapá, en el norte de Brasil, en el cual enfatizó sus críticas a las versiones que tildaban al Ejército de “asesino”, por lo que empezó afirmando que “¡el Ejército no ha asesinado a nadie!”.

Luego, agregó que “el Ejército es del pueblo, no se puede acusar al pueblo de asesino. Lo que hubo fue un incidente, y una muerte. Lamentamos que sea un ciudadano trabajador, honesto”, según lo reportado por el portal brasileño Terra.