Lo que no se entiende es que el gobierno chileno haya firmado el decreto de concesión y dos días después, anunciadas las sanciones estadounidenses, haya decidido anularlo para recomenzar el proceso. Como si 48 horas más tarde le correspondiera intervenir al hemisferio del pragmatismo.
A sólo una semana del término de este gobierno e inicio del próximo ya se puede analizar el grado de éxito de la estrategia de cierre de la administración del presidente Boric intentando instalar un legado y una posición de liderazgo futuro en el campo opositor con vistas a un eventual segundo mandato, anhelo razonablemente fundado en el hecho que Gabriel Boric finaliza su periodo a los cuarenta años recién cumplidos.