Según varios medios de comunicación, un empresario iraní acusado de ejercer como testaferro de uno de los hijos del ayatolá asesinado habría creado un imperio inmobiliario en varias partes de Europa.
Tras la muerte del ayatolá Alí Jamenei, la sucesión al frente de la República Islámica sigue abierta. Oficialmente, aún no se ha nombrado a un nuevo Líder Supremo. Entre bastidores, sin embargo, Modshtaba Jamenei, el hijo de 56 años del difunto líder religioso, es considerado uno de los candidatos más prometedores.