La Antártida perdió más 12.800 kilómetros en 30 años de costa en la línea de transición que separa el hielo que descansa en tierra del que flota en el mar. Un retroceso concentrado en el 23 % de su superficie, la cual, por el cambio climático, respondió de “forma drástica”.
En un glaciar, la zona de transición entre la tierra y el mar, llamada línea de apoyo, es un indicador de su estabilidad. Un equipo de glaciólogos, encabezado por la Universidad de California (EE.UU.), elaboró un mapa de los cambios en esa zona del hielo circumpolar de la Antártida.