El alcalde de La Granja, Felipe Delpin, se convertió en el nuevo presidente de la Democracia Cristiana (DC) tras ganar la segunda vuelta de las elecciones internas realizadas durante este domingo a nivel nacional, en las que participaron más de 12 mil militantes.

El jefe comunal obtuvo el 51,58% de las preferencias, por sobre el 48,42% logrado por su rival, la diputada Joanna Pérez, según se informó desde la colectividad en un primer boletín, con más del 90% de las mesas escrutadas. 

El secretario general subrogante de la DC, Sebastián Llantén, informó que el proceso eleccionario se desarrolló en todas las comunas del país salvo la Antártica.

En la primera vuelta la lista de Felipe Delpin se impuso a la de Pérez por un estrecho margen de 42,47% a 41,51%, respectivamente, mientras que Diego Calderón, ex presidente de las Juventudes de la DC, quedó en tercer lugar con un 16,02%. Calderón dio su apoyo a Delpin publicamente.

El cambio de directiva se llevará a cabo a finales de abril próximo.

Antes de este balotaje, el alcalde de La Granja remarcó que como lista quieren que la falange ”sea una alternativa de Gobierno” y que para aquello trabajarán ”principalmente con jóvenes y mujeres para proyectar nuevos liderazgos” sociales y políticos.

”Esperamos que esa propuesta, que ha sido ideológica, pueda llegar a los camaradas y que puedan darle la opción a esta lista”, señaló, añadiendo que el partido necesita ”una mirada a futuro” que será discutida en el congreso ideológico, que espera sea encabezado por Diego Calderón -precandidato que le dio el apoyo- y su lista.

”Somos un partido revolucionario, un partido que está por los cambios”, asegura Felipe Delpin

En entrevista con Cambio21 hace algunos días, el nuevo presidente de la DC Felipe Delpin esbozó algunas ideas de su próximo mandato.

¿Cuál será su primera acción política si elegido Presidente de la DC?

Vamos a hacernos cargo de un partido en crisis, que algunos califican de “enfermo terminal”, diagnóstico con el que no estamos de acuerdo para nada. Y desde ese análisis, vamos a trabajar incansablemente en un camino de cambios. La historia nos enseña que todos los grandes cambios están siempre precedidos de grandes crisis y con ese convencimiento enfrentamos este proceso. Lo que sí es real, es que estamos frente a una crisis que requiere ser enfrentada con definiciones claras, la primera es la cohesión de propósitos, para que la ciudadanía nos perciba clara y definidamente como un actor relevante para los cambios que vienen y no como un grupo de “ derechistas-centristas de izquierda” que actúa más bien con una visión individual frente a los grandes temas; aquí está definida por necesidad la primera acción, todos los esfuerzos y el trabajo que sean necesarios para avanzar en la cohesión partidaria.

La DC ha ido bajando notoriamente en las elecciones. En estos últimos comicios, sólo obtuvo cerca del 5% de los votos para diputados. Singularmente tiene muchos alcaldes, gobernadores, cores y concejales elegidos. ¿Por qué se produce este fenómeno político?

Antes dije que siento pena cuando constatamos esa realidad; la acción política y social de los humanistas cristianos se hace carne cuando la militancia se desarrolla junto y codo a codo con los pobladores, en los sindicatos, colegios profesionales, etc. Es desde esa realidad donde tienen que surgir las prioridades, las urgencias, necesidades y aspiraciones de la ciudadanía, y estas son las que deben ser representadas ante las instituciones que definen las
políticas públicas, léase parlamento y gobierno nacional, lamentablemente, ahí se ha producido una fisura, tanto los alcaldes, concejales, cores y gobernadores regionales están ahí, donde las papas queman, sintiendo en carne propia el dolor ajeno y comprometiéndose con su trabajo y acción permanente para ir transformando estas realidades, que en ocasiones son tremendamente dolorosas. La ciudadanía percibe que esto no ha tenido relación con lo ocurrido en ambas
cámaras al momento de impulsar leyes o acuerdos que tengan relación con estas realidades que antes te he descrito, y entonces es lógico que mientras los Demócratas Cristianos son percibido como agentes de cambio en sus respectivos
territorios, no suceda lo mismo con el parlamento o con quienes en muchas ocasiones han formado parte del gobierno, y volvemos a hablar de lo mismo, cohesión.

En la DC se habla que hay varias almas ideológicas. Y muchos militantes exigen un Congreso ideológico para saber qué son. ¿Será una de esas medidas si es elegido presidente?

Efectivamente, ese es uno de los compromisos de la lista que tengo el honor de encabezar. Haciendo un símil con el fútbol, un equipo tiene que tener claramente definido el lado hacia el que ataca, en qué arco tiene que hacer el gol y la posición que cada jugador ocupa en la cancha; lo otro es básicamente táctica, si no se cumplen estos principios primarios, claramente eso no es un equipo. La Democracia Cristiana aunque en algunos casos sea por instinto de supervivencia, tiene que ser capaz de redefinir y actualizar, si es necesario, las ideas matrices que impulsaron a nuestros grandes antecesores al dar vida a este partido que, cuando ha actuado en sintonía con la ciudadanía ha escrito páginas brillantes que han sido sin lugar a dudas una enorme contribución a lo que hoy somos como país.

La Democracia Cristiana en este momento y según su perspectiva, ¿es de centro, centro izquierda o de izquierda?

Nacimos a la vida política en Chile en plena época de la guerra fría, como una vía alternativa a las grandes fuerzas en disputa por la supremacía mundial en aquel tiempo, nuestro símbolo partidario es una flecha que rompe esos paradigmas que se pretendía instalar; el marxismo y el capitalismo, más allá de las derechas y las izquierdas decían nuestros antecesores, pero permíteme hacer una pregunta: ¿Dónde ubicarías al partido de la Reforma Agraria, de la Justicia Social, de la Redención Proletaria, de la Revolución en Libertad, la chilenización del cobre, la sindicalización campesina, la recuperación de la democracia?, ¿cómo catalogas a Frei, Seguel, Bustos, Tomic, Ruíz Di Giorgio, Jaime Castillo y varios más?
Para mí la respuesta es simple, somos un partido revolucionario, que busca romper con todas aquellas cadenas que impiden a las mujeres y hombres de esta tierra ser dueños de la dignidad y libertad, tanto material como espiritual que les corresponde por derecho, somos también un partido formado por hombres y mujeres humanistas cristianos cuya bandera también es la del respeto irrestricto de los derechos humanos y que creemos firmemente en la Democracia como el mejor sistema de gobierno.
Muchos se han intentado apropiar de nuestras banderas de lucha y entonces inventaron términos como centro derecha y centro izquierda, por defecto a nosotros nos pusieron como centro, pero yo prefiero apegarme a aquellos principios que nos hicieron nacer a la vida política y ese es claramente un camino de cambios.

Fuente:cambio21.cl/politica/12-mil-personas-votaron-alcalde-felipe-delpin-se-impone-a-diputada-joanna-prez-y-es-el-nuevo-presidente-dc-somos-un-partido-revolucionario-de-cambios-dice-nuevo-lder-de-la-falange-